sábado, 8 de agosto de 2020

Superpoderes - Florencia Fragasso

 







Formación

En la semana 24 de gestación
se forman las papilas gustativas
una especie de capullo violáceo y carnoso
que clasifica lo dulce sin rodeos
de un latigazo sanguinolento

Hay algo que después será una lengua
viva entre cavidades
apurada por asimilar o descartar
un tono propio

¿Cómo se forma el gusto
sin ojos que ven
sin boca que dice y escucha
en el eco
de bocas ajenas?

¿Cómo pueden, quién puede
saber cómo se forma el gusto?

Globulitos violetas que en estos días
surgen de la nada en su cuerpo que a su vez
brota en el mío,
denle una voz propia que pueda llevar por la vida
por favor
denle un tono
un matiz



Hechos reales

Llevo una semana atrapada en la tela
de una novela de 600 páginas
que leo compulsivamente en cualquier parte:
en el subte, en el colectivo
mientras me muevo sobre todo

me paso de las paradas, me sobresalto
especulo con robarle minutos al trabajo
para avanzar dos o tres párrafos
en mi doméstica carrera contra el tiempo

Ah pero a la noche
esperanzada me la llevo a la cama
prendo la luz de la mesita
ansiosa por saber qué va a pasar

y me quedo dormida
después de 10 a 15 líneas
para soñar con el protagonista



Coreografía

Ocho mesas tiene el bar
seis ocupadas
dos vacías
me siento en la séptima
que elijo por ser de las dos restantes
la única que mira a la calle
somos ahora siete mujeres
una en cada mesa
cuatro a la calle, tres
a la nada
dos leen el diario
una un libro
otra está con un bebé en un cochecito
me sorprendo de no ser yo la del bebé
todas mayores de cincuenta
menos yo y la del bebé
no tengo qué leer ni qué escribir
no planeaba venir
anoto esto en la parte de atrás
de la cartilla médica de la prepaga
la puerta se abre, dejando entrar algo del ruido de la calle,
entra la octava



Florencia Fragasso, Superpoderes, Editorial El ojo de mármol, Buenos Aires, 2015.






jueves, 6 de agosto de 2020

Detrás de la cabeza - Sara Cohen










1. Los hermanos 



Formas

En el interior
habitan otros
y sus memorias

y a veces
uno las sueña

alguna vez
es pesadilla
y el despertar
es el aire fresco
del alivio

algún escombro
del sueño que fue
queda en un rincón
de la vigilia

si decides interrogar
esos objetos
caes en la cuenta
de que ellos devinieron
objetos personales
al ser abandonados
por seres sin rostro
y entonces te preguntas
dónde estuviste
mientras tanta cosa
caía en el olvido.



2. Amores son amores


II


Adios al verano
se escapó
el calor
que persiste
en añoranza

no se alcanza a distinguir
la escala de las cosas
porque el tiempo
las empequeñece
a todas sin distinción

a simple vista
quedaron lejos
uno del otro

uno que lee
y el otro que no

uno que cree que
cuando no hay libro
que guarde el calor
que circula entre dos
el calor se pierde
otro que dice que
lo que sostiene el calor es
la presencia
lectura entre dos.



III


un sentido
de las cosas
está en la belleza
del momento

tus palabras oscilan en el aire
mientras un haz de luz
atraviesa los objetos
detenidos en la mesa

no es amor
hasta que no se entona
una confidencia


IV


empezar el día en otra lengua
así es el comienzo
y la vida entera
pura traducción
de lo inasible

traducir el mundo que duele
mundo de vigilia encarnado
en las últimas partículas del sueño

traducir porque nos hablan
siempre en otra lengua
sueño y vigilia
valijas que se hacen
valijas que se deshacen

inicio y amor
en otra lengua
sin soporte y sin destino.


VII


mi reserva natural
resto de palabras
que sedimentan
cuando se retira la marea
de la banalidad

residuo anclado
en la tierra

ciudad sin restricciones
vida hecha de pequeñas
cosas que se dan una sola vez

vemos con distracción
lo que no volverá

vivimos como amantes
dentro de nuestro propia obra
que va camino
a extraviarse.



3. Detrás de la cabeza



Detrás de la cabeza


La poesía es eso
que está
detrás de la cabeza

todo eso
que no entra
en el formato
cabeza

un gesto inconcluso
de tu padre
que murió hace tanto

una conversación anónima
que llega por azar
justo a tus oídos

el no saber si
te equivocaste
o no

hojas que mudan
estaciones que pasan

y una luz
que al encenderla
al atardecer
te da ganas
de llorar

en un tal vez nosotros

la inflexión de una voz
la palabra que abre
en la piel la herida

pasos que retumban
veloces en la vereda
es tal vez una fuga
o una urgencia
de quien se dirige
a un encuentro


vacilaciones
que anticipan
alguna decepción
o que ponen en duda
tanto arrebato

mirada incompleta
que nada abarca
en la noche
de los sentidos

no hay defensa
para lo que habita
detrás de la cabeza
tan sólo palabras

te sientas en un banco
que dibuja tu sombra
bajo el alumbrado
a riesgo de caer
ante el vértigo
de los cambios

los sentidos entran
en contradicción
y entonces buscas
en el flash
de la fotografía
restablecer
la primacía
de la imagen

no es para alarmarse
lo que no entra
en el formato
cabeza

volverá en la poesía.


Sara Cohen, Detrás de la cabeza, Ediciones Paradiso, Buenos Aires, 2018.






miércoles, 5 de agosto de 2020

Lírica de percepciones - Alberto Girri











Un hombre percibe a través de sus 
pensamientos y de sus sensaciones, otro
a través de sus pensamientos y de sus
sentimientos, y así sucesivamente.
G.I.G.


RESPUESTA DE ORÁCULO


No hay sino
una acción,
                  que es todas, única y toda,
y de allí opciones, pocas.

No más que una
ansiedad genuina, inconsolable,
                   tu rostro probando
en las opciones, cuál
le servirá cuando intente
acabar con su clamor interno,
la confrontación, en vano postergada,
entre el yo y su ámbito.

Si actúa bien,
                     es que tu rostro se aligera
de lo que muestra de vagamente idealista,
de condicionado por lo que ya transcurrió,
pasó por él, muy atrás,
                       ¡la loca imposición
de lo que yo no le afecta
todavía valga!

Si actúa mal,
                  es que se identifica
con la inútil codicia de anhelar
sustraerse a su contorno, el mundo,
                  pero a la vez provocarlo,
seguir agregándole acontecimientos.

Si no actúa,
                sonreirá, sonrisa
como desde ningún sitio, inédita
                y dará a tu boca
el aspecto de la risa, rictus
que sólo pudiera provenir
del yo que titubea inseguro
de dónde está,
                      en una cárcel, en un trono.




POR LA VÍA NEGATIVA


Perseverar en lo equívoco,
                   sin someterlo
al examen de sí, no,
verdadero, falso,

sin aparente menoscabo
por sus disyuntivas, distancias
que provoca entre juicios y hechos,
                   el instinto de resistirnos
a impropiedades,
                  la inteligencia herida
por inéditas asociaciones,

sin figurárnoslo
en imagen, en la condición de objeto:
                        lo equívoco visto
como agujero al que se cae
inadvertidamente,
                        una criatura
con las de brillante verde
intenso al posársenos,
alas mohosas al sacudirnos;
sin que nuestra
menesterosa observación advierta
cuando abandona el campo, acallándose,
                       la instancia
en que de error pasa a ser tu antítesis.




ALFOMBRA COMO LÍRICA


I

Manadas de ciervos
en su rojo oscuro cálido
campo central,

              y peces, guijarros, flores,
peonias con cerrados
pétalos, estambres en punta;
              veinticinco rectángulos
trabajados en sedas.
trabajados en perlas,
trabajados en piedras.


II

Contentarnos
de como se nos entrega,
                      así debiéramos,
                          y pulsarla, gozarla,
deshilarla con el entendimiento absorto
en que cuervos son claves de larga vida,
y peces en pareja el emblema
de la dicha matrimonial,
                     y no cavilar, cavilar,
sobre que sí también alojara dragones,
blancos, de hielo, tierra,
sería lo que le pedimos:
                    talismán que por el piso
nos mueva a seguir el curso, regirlo
de las nubes, ríos,
                              neutralizar
del acre sabor nocturno esa
aprensión de los cielos
pudieran derrumbarse.


III

Uno querría,
                   y encontrarla, y pronunciarla,
saber de alguna sílaba, sonido
que acompañado de nuestros rezos,
especiales ejercicios del respirar,
provoque en el tejido arcanas resonancias,
improvisto acceso a cuanto permanece oculto,
instantáneos dragones.




Alberto Girri, Lírica de Percepciones, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1983.


domingo, 2 de agosto de 2020

Otros mundos, después - Marcela Meroni











XI

Por whatsapp
te mando corazones
vos carita
los dos
caritas con besos
por whatsapp
la primera vez
yo te hablé
dentro de un paréntesis
con puntos suspensivos
vos me dijiste
que lo cerrara

los paréntesis son frágiles



XLIII

Quiero un eco
infinito
que te hable
de mí
antes
de que esa gota
se estrelle
contra el piso



XLVI

Y al final
vemos
que sólo
se trata
de saber perder
la punta del ovillo




Marcela Meroni, Otros mundos, después, Halley Ediciones, Buenos Aires, 2019.



La mentira - Sergio E. Nakauchi






7

El misterio no es un propósito de la vida sino de los hombres.
En la infancia, sin embargo, se desarrolla naturalmente. Los niños comunican la realidad con suspenso.
Cullari tenía cinco o seis años. Yo, cuatro. Una tarde oscura, en un recreo, me dijo al oído: tengo que contarte un secreto. Esperé con los ojos abiertos y la boca seca. Yo tenía miedo. Me hizo prometerle que jamás iba a revelar que él me lo había contado. Asentí con la cabeza. A pesar de mi promesa dudó un momento. Al fin, me dijo, soplándome al oído: La maestra se llama Mirta Escudero. El secreto quedó grabado en mi memoria. Jamás fue revelado.



22

Ocurre que a veces uno pasa una noche espléndida y necesita guardar algo, un trozo de servilleta, un boleto, un terrón de azúcar, como prueba de que ha estado en el paraíso. Con el tiempo comprueba naturalmente que ese trozo de servilleta, ese boleto, ese terrón ya no son el paraíso, y recuerda, acaso, a Musacchio. Su mirada monocular, inquisitiva. Recuerda, acaso, que nunca nadie pudo tener un átomo en su mano.


80

Una noche de reunión familiar, cuando mi abuelo todavía participaba de las fiestas, dijo algo que vinculaba a dos personas ciertamente incompatibles.
Mi tío, que nunca tuvo paciencia, y que a pesar de eso o por eso mismo es aficionado a la pesca, enrojeció a causa de la inconsistencia de la frase y trató a mi abuelo de mentiroso.
Siguió un incómodo silencio.
Mi abuela apareció entonces como un río resplandeciente y lo defendió: "el abuelo puede perderse, pudo haber soñado, pero no miente".
Lo que vemos en sueños, ¿somos nosotros?


Sergio E. Nakauchi,  La mentira, Editorial Textos Intrusos, Buenos Aires, 2014.


sábado, 1 de agosto de 2020

Hombre reunido - Gastón Miron - Traducción: Sara Cohen







Hechos diversos

No hizo a tiempo de hacer viejo hueso
sus huesos han blanqueado la noche

no tenía más que su locura
le han tirado encima

se puso a apretujarse
se puso a comerse
nunca habíamos visto esto
un hombre que se come
un hombre parado que se inserta
en la grieta de su vida

fuera del viviente, viviente
un hombre que el mundo encierra

contó, rebajándose
los punta pies de su sangre
se vio descender
el nudo fluido resbalaba bien

adiós ya suficiente
saludo a los imbéciles

dispérsense
vuelvan a sus casas



Arte poética

Tengo los treinta a rienda abatida en mi vida
busco aún pastoreos del amor
siento el frío humano de la cuarentena de años
que hace hielo por dentro, y el espanto me agria

soy desgraciado mi madre, pero menos que tú
tú mis carnes natales, tú que de esperanza te sublevas
mi madre con el cuello inclinado sobre tu pena de aliento
y que pierdes ganas puntos del tiempo en tus manos

en otro tiempo mi padre devino suelo
él se acerca en mí al gusto del hijo y de las herramientas
mi padre, mi madre, lo sabían ustedes dos
nombrar todas la cosas sobre la tierra, padre, madre

                        escucho vuestra paz
                        posarse como la nieve...



En una sola frase numerosa

Pido perdón a los poetas que he plagiado
poetas de todos los países, de todas las épocas
no tenía otras palabras, otras escrituras
que las vuestras, de alguna manera, hermanos
es un gran homenaje a ustedes
porque hoy, acá, entre nosotros, existen
de un hombre hacia el otro palabras que son
el propio hilo conductor del hombre,
gracias.



Gaston Miron,  Hombre reunido, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2014.

Traducción: Sara Cohen